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sábado, 28 de febrero de 2009

Viaje hacia tu figura

Para una cangrejta muy especial
que hace que viajar al otro lado de la ciudad sea divertido.
Quiero que la lluvia
ahogue todos nuestros malos recuerdos
y nos lleve a fantasear en algún lugar
lejos de todos los cerros de esta ciudad.

Quiero traer el mundo entero hasta tus pies,
pintar estrellas en el cielo de tu techo,
ver cómo el amanecer irradia toda tu belleza
y te despierta lentamente.

Viajaré hasta el otro lado del planeta,
tan solo para verte una hora, un minuto, un segundo.
Susurraré palabras secretas a tu oído,
mientras mis ojos recorren toda tu piel.

Llenaré tu cuerpo de escalofríos,
te enseñaré a dormir,
corregiré cada una de tus palabras,
y me acurrucaré junto a ti.

Voy a guardar en un cofre
todas las palabras dichas,
y así oírlas antes de dormir.
Suspirar en cada abrazo, en cada beso, en cada caricia.

Y es que sueño cada noche contigo,
sueño cómo tus ojos, cerca a los míos, me miran;
cómo tus labios se acercan suavemente a los míos,
cómo nuestros corazones se aceleran con cada movimiento.

Y es que tú has despertado a mi ingrato corazón,
tú has recuperado esa sonrisa que alguna vez tuve,
tú has sido el principal motivo de mi felicidad,
tú... tú eres todo.

domingo, 8 de febrero de 2009

Mensajes de una noche de luna



Me cubro con tus besos por la noche,
y en las mañana tan solo quiero
acariciarte,
sueño con tenerte en cada
instante,

sintiendo tu aroma esparcirse en mi piel.




Quiero tus besos en los lugares
más oscuros y más secretos;
tu piel
sobre la mía recordándome

que vale
la pena el silencio.

Quiero besarte, tocarte, soñarte,
decirte las cosas más bellas
del mundo,
y resaltar tu hermosura con palabras
que logren
acariciar toda tu piel.


Quiero dormirme junto a ti
en la otra
cara de la luna,

lejos del mundo que quedará para
siempre
muy debajo de nosotros;

viajar contigo lejos de este planeta,
vivir en donde pueda besarte
con los ojos abiertos.



Donde no me preocupe estar queriéndote demasiado,
donde
tengamos mucho que apostar y nada que perder,

donde la felicidad se
resuma a un "para siempre" contigo.


Permíteme recorrer con besos
el camino de tus venas,
y llegar a
besar hasta tu corazón.

Quiero
esconderme entre tus sábanas

y dormirme al
fin en el ocaso de tu piel.





Prodúceme escalofríos en cada roce,
hazme retorcerme de cosquillas,
y
observa en mi sonrisa,
la felicidad que en mí produces.



Fuiste como el sol en mi ventana,
me obligaste a abrir los ojos por completo,
juraría que antes de ti,
no existieron besos,
caricias,
ni
palabras sentidas.

martes, 23 de diciembre de 2008

¿Feliz Navidad?

Nunca entendí el significado de la frase Feliz Navidad en estas épocas del año, puede ser debido a que nunca tuve una verdadera feliz navidad. Mis navidades comienzan como un día cualquiera: conmigo despertando, cansado de no hacer nada, como siempre; me baño, me cambio, me abrigo y salgo. Salgo, respiro, camino y observo; prefiero estar lejos de casa, pronto, pronto, muy lejos. Llega la tarde, hora de almorzar, de compartir según mi madre un momento en "familia", de compartir "un día tan especial como es el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo" (no es que no crea, no; al contrario, creo; y mucho, pero no me gusta la manera cómo lo pintan); bueno, comienzan las discusiones; discusiones banales, pero al fin, discusiones. Me paro y me voy, otra vez, sin dudar, harto, y sigo cansado, de soportar. Encerrado en mi cuarto, junto a mi fiel compañera, mi guitarra, desahogando todo lo que siento, sin cigarros, recien este año me han permitido fumar en mi cuarto. Llega la noche, reunidos otra vez, esperando las doce, hablamos, comentamos, divagamos, no hacemos nada. ¡Bang! (supuesto sonido de cohete en el cielo) y luego muchos abrazos, una que otra canción, seguida de la famosa cena navideña; y después, talvez, uno que otro grito (que no sería nada raro). Hora de abrir los regalos, los vemos, agradecemos y los guardamos. ¿Los guardamos?... Sí, para irnos a la casa de mi abuela paterna y dejar a mi madre en la casa. No soporto irme y dejar todo así. ¡Malditas familias separadas! No se cómo será cuando empiece a vivir solo (pues ahora me veo sujeto a la disposición de mis padres, o eso creen ellos), ojalá me quede y le haga compañía, ojalá la lleve a pasear. Ojalá que muchas cosas cambien. Ojalá, ojalá, ojalá, siempre hay un quizás.

Sigo buscando y buscando...
¿Feliz Navidad? Avísenme, yo también quiero una.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Apareciste otra vez

No sé qué fue el viernes, y aunque la pasé muy bien, no sé si fue muy bueno verte. Tuve que luchar contra mí mismo otra vez, tuve que sentir una explosión en mi corazón al verte (pum! pum! pum!), tuve que de nuevo sorprenderme, y en tu mirada otra vez perderme. ¿Qué hacías ahí?, no es que no haya querido verte, sino que estaba demasiado sorprendido, demasiado cohibido; no sabía que decir. He pensado mucho, no sé, otra vez, no sé; no se nada, otra vez, no sé nada. Vi tus ojos y sonrojé, me miraste y sonreí, eso haces en mí, haces que me sienta feliz, pero ¿será bueno todo esto para mí?.
Te vi y me sorprendí, me sonprendió encontrarte; no sabía como mirarte, no sabía como reaccionar, qué decir, qué pensar, no sabía nada y sigo sin saber... sin saber qué es lo que pienso, sin saber qué quiero transmitir con esto, sin saber cómo me siento. Tan confuso, tan ambiguo, tan extraño, tan bizarro.

Y me pregunto otra vez: ¿Qué se supone que debo hacer?

martes, 9 de diciembre de 2008

Lo que sentí cuando te vi

Hoy me sentí tan feliz,
sentí ganas de reír,
sentí ganas de vivir,
fue porque hoy te vi.

Hoy sentí las ganas impotentes de saltar,
saltar al vacío, sin miedo alguno,
sabiendo que no podría morir,
fue ahí cuando te vi.

Hoy me he sentido alegre y triste,
más lo primero que lo segundo,
pero aun así,
me sentí feliz cuando te vi.

Hoy escuché música,
música que traía recuerdos,
música que me hacía bailar,
fue ahí cuando te ví.

Hoy he sonreído más de la cuenta,
he visto pasar mi vida frente a mis ojos,
he visto recuerdos muy buenos,

todo eso porque te vi.

Y de pronto abrí los ojos,
ya no estabas ahí,
todo pasó tan rápido,
fue ahí que ya no te vi.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

azuloscurocasinegro

Veo tus ojos,
sí, los veo,
otra vez,
los veo de reojo.

Escucho música,
música antigua,
música ambigua,
música clásica.

A mi alrededor,
no veo algún error,
ya no siento temor
ya no siento pudor.

Miro al cielo,
y sonrío.
Sonrío por ti,
a veces por mí.

No pienso tanto,
solo siento.
Nunca supe cuánto,
lo siento.

Y todo cambia de forma,
todo cambia aspecto.
Y el cielo cambia de color:
azuloscurocasinegro.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Recuerdos de derroche...

Al lado de una montaña,
bajo las estrellas,
oigo su voz que me llama,
recuerdo momentos con ella.

Hace un tiempo no duermo en mi cama,
muchas memorias me atormentan,
hace un tiempo que no me llama,
algunos días llevo la cuenta.

Me siento en esta montaña
y observo toda la ciudad,
ciudad contaminada,
que increíble barbaridad.

Intento tan solo pensar,
escucho una voz,
tan solo quisiera soñar,
el tiempo pasa veloz.

Me siento
en mi asiento;
me siento
y siento;
mi siento
contento.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Pensamientos fugaces

De vez en cuando suelo sentarme a pensar, prender un cigarro, cerrar mis ojos, no decir nada y escuchar al mar. Ver una luz a lo lejos, reflejada, y tan solo pensar y pensar.

Camino solo -a veces- por el malecón, camino solo por un rincón, esperando que el tiempo pase, así como pasa la noche, como los carros pasan, los animales, las bicicletas que veo mi alrededor, merodeando sin razón aparente, inventando motivos para engañar a sus mentes.

De vez en cuando me asusta ver la oscuridad, me asusta pensar, me asusta soñar, nunca se sabe lo que se puede encontrar en los rincones de la soledad, ¿qué será? tengo miedo al tiempo, es tan sólo un entretiempo, un pasatiempo, un respiro al viento.

Cuando vivo, sueño y cuando sueño, vivo; la vida es sueño y los sueños, sueños son. Sueño, sueño, siempre ando con sueño y soñando, con la luna en la cabeza y/o viceversa, aún no se si uno más que el otro.

Caminando, sigo caminando, sigo pensando, con miedo, pero sigo andan
do. No importa, nada importa, solo yo, solo tú, solo nosotros. Acompañame a soñar, a volar; tal vez contigo todo sea más fácil, o más difícil.

De vez en cuando no duermo, no pienso, no siento, me siento y solo observo.